Fuente: https://fabiosa.es/ctins-rsdel-audhd-pbsel-phiro-bailarin-sordo/

El baile se suele relacionar directamente con la música y el ritmo, por lo que parece imposible que alguien pueda bailar sin poder escuchar. Sin embargo, Dagoberto Huerta ha demostrado que su discapacidad auditiva no le pudo quitar el sueño de convertirse en un bailarín profesional.

En otras palabras, Dagoberto es un bailarín sordo, pero lo que más le sobra es el talento y el ingenio para sobreponerse al obstáculo de no percibir la música como la mayoría de las personas.

Dagoberto Huerta nació en Marchigüe, una comunidad de Chile, ubicada en la región de O’Higgins. Creció escuchando música y bailando desde niño, cuando aún podía oír. A sus 4 años tuvieron que operarlo de las adenoides y de las amígdalas por una enfermedad. Esta sería una de sus primeras experiencias con el quirófano. Su capacidad auditiva se vio afectada con el tiempo y se desarrolló poco a poco por una otitis que no le generaba dolor.  A sus 15 años de edad comenzó la pérdida de su capacidad auditiva. Se fue agravando el problema y a sus 17 le operaron el oído derecho para ponerle un audífono que lo ayudaría a escuchar mejor. Al año siguiente, hicieron la misma operación en su oído izquierdo, con el que ya no podía escuchar. Justo en el medio de todo esto, Dagoberto decidió estudiar danza, por lo que se mudó de su tierra natal a Santiago. Además de la dificultad auditiva, tuvo que separarse de su familia y adaptarse a un nuevo estilo de vida con sus estudios, pero para él, su sueño era más fuerte que cualquier obstáculo. Siguió sus estudios entre música, danza y cultura. Cuando tenía 25 años, el audífono de su oído derecho dejó de funcionar. En este punto de su vida empezó a estudiar las técnicas de la lectura labial.

Al poco tiempo, terminó sus estudios y comenzó a dar clases. En una oportunidad, fue invitado a dar un taller de danza en la escuela donde estudiaba su hermano. Esto sería sólo el inicio de una experiencia de 10 años enseñando entre Santiago, Valparaíso y la comunidad donde nació.

¿Cómo hace para bailar?

Dagoberto mezcla sus conocimientos profesionales, su técnica y su talento con una investigación muy minuciosa y acertada para crear coreografías que se acoplen en armonía con lo que elige para bailar.

Primero, investiga la canción que desea interpretar. Esto implica conocer cuál es el estilo, el compositor, el intérprete, la letra, el significado de la letra cuando es en otro idioma, la velocidad y la frecuencia de la composición.

Luego, reproduce esta canción en un parlante para poder sentir las vibraciones y los golpes donde el bajo marca el tempo. Dagoberto une todos estos elementos para darle forma a la coreografía que acompañará el ritmo y la melodía que sus estudiantes o su audiencia van a presenciar.

Es capaza de bailar estilos como ballet, ballroom, jazz dance, danza contemporánea o zapateo americano. Además de tener ahora más de una década dando clases de danza, también ha trabajado en obras como «Surdus», una propuesta interesante creada por un grupo de la Universidad Iberoamericana, llamado Variaciones Arte Escénico. Esta propuesta consiste en ofrecer un espectáculo multimedia con actores y bailarines, incluyendo personas con discapacidad auditiva.

Hoy es el director de su propia academia de danza, la Academia y Compañia de Danza Dagoberto Huerta, ubicada en su comunidad, Marchigüe. El grupo de esta academia ganó dos primeros y dos segundos lugares en el VIII Certamen Latinoamericano de Danza, realizado en 2015 en la capital de Chile.

Además de ser el primer bailarín profesional sordo de Chile, Dagoberto es sin duda una inspiración para muchos jóvenes que puedan tener obstáculos similares a los que él vivió. Aunque en la vida se presenten dificultades, debemos mantenernos enfocados en nuestras metas y recordar que la prioridad es hallar nuestra felicidad.